Ir al contenido
Contacto

¿Qué hacer si roban una cuenta de Microsoft 365?

Lo primero no es cambiar la contraseña: es revocar las sesiones activas. Si sólo restableces la contraseña, el atacante que ya tiene una cookie de sesión válida sigue dentro, porque su token no caduca por el cambio. El orden correcto es revocar sesiones, restablecer la contraseña, volver a registrar los métodos de MFA y sólo entonces investigar.

Lo segundo es asumir que el atacante dejó algo instalado. En casi todos los compromisos de Microsoft 365 hay una regla de reenvío de correo, una aplicación con consentimiento o un método de MFA añadido que devuelve el acceso días después, cuando todos creen que el incidente está cerrado.

Hablar con un especialista Escribir por WhatsApp

Contener: los primeros quince minutos

Estos pasos se ejecutan desde el centro de administración de Microsoft Entra o con PowerShell, y conviene tenerlos escritos antes de necesitarlos. Si la cuenta comprometida es de un administrador, hazlos desde otra cuenta administrativa y con un equipo distinto del afectado.

  1. Revocar todas las sesiones de la cuenta (la opción de cerrar todas las sesiones en el perfil del usuario, o `Revoke-MgUserSignInSession` desde Microsoft Graph PowerShell). Esto invalida los tokens de actualización y obliga a volver a autenticarse.
  2. Restablecer la contraseña por una nueva, larga y única, y entregarla por un canal distinto del correo comprometido.
  3. Eliminar y volver a registrar los métodos de autenticación. El atacante pudo registrar su propio teléfono o su propia app, lo que le permitiría pasar MFA indefinidamente.
  4. Si la cuenta tiene privilegios o hay evidencia de movimiento, bloquear el inicio de sesión mientras se investiga, en lugar de devolverla a producción de inmediato.
  5. Quitar temporalmente los roles administrativos asignados a esa cuenta y revisar si se asignaron roles nuevos a otras cuentas.
  6. Avisar al usuario por teléfono, no por correo, y pedirle que no borre nada: lo que parezca basura puede ser evidencia.

Buscar lo que el atacante dejó atrás

La persistencia es la parte del trabajo que se omite con más frecuencia, y es la que hace que el mismo incidente vuelva a aparecer en dos semanas. Revisa, uno por uno:

Medir el alcance real

Una cuenta comprometida no es un problema de una cuenta: es un problema de todo lo que esa cuenta podía ver. La pregunta que hay que poder responder por escrito es qué información se expuso y si hubo movimiento hacia otras cuentas.

Las fuentes para responderla están en el propio entorno, siempre que la auditoría estuviera activa antes del incidente, que es otra razón para revisar su configuración hoy y no después.

Avisar y documentar

Dos tareas que no son técnicas y que conviene hacer en paralelo a la contención. La primera es avisar: a los contactos internos y externos que recibieron correo fraudulento desde la cuenta, para que no actúen sobre instrucciones falsas —especialmente si el atacante intervino en una conversación de pagos o de datos bancarios—, y a la dirección, con lenguaje claro sobre lo que se sabe y lo que todavía no.

La segunda es documentar: una línea de tiempo con fechas y horas, qué se detectó, qué se hizo, qué información estuvo accesible y qué evidencia se conserva. Si en el buzón había datos personales de clientes, empleados o candidatos, hay que evaluar las obligaciones de notificación que apliquen con la asesoría legal de la empresa; esa evaluación necesita la línea de tiempo. Y si existe un ciberseguro, revisa los plazos de aviso: suelen ser cortos.

Cerrar el hueco para que no se repita

Un compromiso de cuenta casi nunca es mala suerte: es una configuración que lo permitía. Antes de dar por cerrado el incidente, cierra la causa.

La versión corta para pegar en la pared

  1. Revocar sesiones. Restablecer contraseña. Rehacer el registro de MFA.
  2. Buscar reglas de bandeja, reenvíos y aplicaciones con consentimiento, y eliminar lo que no se reconozca.
  3. Revisar los registros de inicio de sesión y de auditoría para determinar el alcance.
  4. Avisar a quienes recibieron correo desde la cuenta y documentar la línea de tiempo.
  5. Cerrar la causa: MFA resistente al phishing, bloqueo de autenticación heredada, control de consentimientos y alertas que alguien lea.

Preguntas frecuentes

¿Basta con cambiar la contraseña?

No. El cambio de contraseña no invalida por sí solo las sesiones ya emitidas, así que un atacante con una cookie de sesión robada puede seguir dentro. Hay que revocar las sesiones y volver a registrar los métodos de MFA, porque pudo haber añadido el suyo.

¿Cómo sé que la cuenta está comprometida y no es un falso positivo?

Las señales más confiables son reglas de bandeja de entrada que el usuario no creó, correo enviado que no aparece en elementos enviados, inicios de sesión desde países donde nadie trabaja, un método de MFA nuevo registrado y contactos que reportan mensajes extraños desde esa dirección.

¿Hay que borrar el buzón o rehacer la cuenta?

Normalmente no. Una cuenta se puede recuperar limpiando la persistencia: reglas, reenvíos, delegaciones, consentimientos y métodos de autenticación. Rehacerla desde cero sólo se justifica si no se logra determinar el alcance o si había privilegios administrativos con actividad sin explicar.

¿El equipo del usuario también está infectado?

Puede no estarlo: en el robo de sesión por página falsa no hace falta malware. Aun así, conviene revisar el equipo con la herramienta de detección y revisar si hubo descarga de archivos, porque si sí hay malware el problema ya no es sólo la cuenta.

¿Quién ejecuta esto en la primera hora?

Si tu empresa no puede responder esa pregunta con un nombre y un teléfono, ése es el hallazgo más importante de este artículo. igeckoo es partner certificado de Microsoft, tiene más de 15 años administrando infraestructura de empresas en México y opera entornos de Microsoft 365 incluyendo la contención de este tipo de incidentes.

Hablar con un especialista WhatsApp +52-442-422-2691

WhatsApp