Protección de usuarios y dispositivos
El punto de entrada más común a una empresa no es su servidor: es la computadora de un colaborador y la cuenta de correo que usa todos los días. Ahí es donde empieza la protección.
Desplegamos protección en cada equipo —laptops, equipos de escritorio y servidores— con detección y respuesta, no solo con firmas de virus. Eso permite ver comportamientos sospechosos, aislar un equipo comprometido y revertir el daño antes de que se propague por la red.
- Protección anti-malware y anti-ransomware con detección por comportamiento.
- Aislamiento remoto de un equipo comprometido, sin esperar a que alguien lo desconecte físicamente.
- Control de dispositivos y de aplicaciones permitidas.
- Cifrado de disco en equipos portátiles, que son los que se pierden y se roban.
- Inventario de equipos y de software instalado, porque no se puede proteger lo que no se sabe que existe.
MFA y seguridad de Microsoft 365
La mayoría de los incidentes que atendemos no empiezan con una vulnerabilidad exótica: empiezan con una contraseña que alguien entregó en un correo falso. La autenticación multifactor (MFA) es la medida que corta ese ataque de raíz, y es la primera que activamos.
Sobre Microsoft 365 configuramos las políticas que casi nunca vienen activas por defecto: acceso condicional, bloqueo de protocolos de autenticación antiguos que no admiten MFA, control de quién tiene permisos de administrador y auditoría de buzones.
- MFA obligatorio para todos los usuarios, con métodos que la gente de verdad usa.
- Acceso condicional por ubicación, dispositivo y riesgo de la sesión.
- Revisión y reducción del número de cuentas con permisos de administrador global.
- Reglas contra el reenvío automático de correo, una de las huellas típicas de una cuenta comprometida.
- Protección del correo frente a suplantación de identidad y enlaces maliciosos.
Protección contra ransomware y gestión de vulnerabilidades
El ransomware no solo cifra archivos: busca los respaldos primero. Por eso la defensa se diseña junto con el esquema de respaldo, con copias que el atacante no pueda alterar aunque obtenga permisos de administrador.
En paralelo, la gestión de vulnerabilidades mantiene cerrada la puerta: inventario de lo que corre en la empresa, parches de sistema operativo y de aplicaciones en una ventana definida, y seguimiento de lo que queda pendiente y por qué.
- Copias inmutables o aisladas, que no se pueden sobrescribir ni borrar durante su periodo de retención.
- Detección de procesos de cifrado masivo y reversión automática de los archivos afectados.
- Parches y actualizaciones gestionados, con reporte de cumplimiento.
- Revisión de configuraciones expuestas: escritorio remoto abierto a internet, servicios sin autenticación, cuentas compartidas.
- Separación de privilegios: nadie trabaja todo el día con la cuenta que puede borrarlo todo.
Monitoreo y respuesta
Un control que nadie vigila es un control a medias. El monitoreo es lo que convierte la seguridad en algo que se nota: alguien ve la alerta, la clasifica y actúa.
Cuando ocurre un incidente, el valor no está en el discurso sino en el orden: contener, entender el alcance, recuperar lo que se perdió y cerrar la puerta por la que entraron. Ese orden está definido antes de que haga falta.
- Contener. Aislar los equipos y las cuentas afectadas y cortar los accesos del atacante.
- Evaluar. Determinar qué se vio, qué se movió y qué información quedó expuesta.
- Recuperar. Restaurar desde la copia limpia más reciente, en el orden en que el negocio necesita volver a operar.
- Cerrar. Corregir la causa —credenciales, parche, configuración o proceso— y dejarlo documentado.
- Reportar. Qué pasó, qué se hizo y qué cambia a partir de ahora, en lenguaje que la dirección pueda usar para decidir.
¿Por qué igeckoo?
Más de 15 años de experiencia implementando y operando tecnología en empresas, como partner certificado de Microsoft y Acronis. La seguridad no la vendemos por separado de la operación: la misma gente que protege tu información es la que la administra todos los días, así que no hay nadie a quien echarle la culpa.
- Asesoría para elegir el nivel de protección y el licenciamiento que de verdad corresponde.
- Acompañamiento durante la implementación, no un manual por correo.
- Soporte especializado en español, en tu mismo horario laboral.
- Recomendaciones de mejores prácticas y revisión periódica del estado de seguridad.
- Respaldo y seguridad diseñados juntos, no comprados por separado.