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Cómo proteger Microsoft 365 contra el robo de credenciales

El ataque más común contra Microsoft 365 no rompe nada: inicia sesión. Alguien obtiene un usuario y una contraseña válidos, entra por la puerta principal y se mueve con los permisos de ese empleado. Para la plataforma es una sesión legítima, y por eso el antivirus del equipo no participa en la historia.

La defensa, entonces, no está en el correo ni en la computadora: está en la identidad, es decir en Entra ID (antes Azure AD). Lo que sigue es el orden en que conviene hacerlo, de lo que más reduce el riesgo a lo que lo detecta cuando ya ocurrió.

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Cómo se roban las credenciales en la práctica

Paso uno: MFA para todos, empezando por los administradores

La autenticación multifactor sigue siendo la medida con mejor relación entre esfuerzo y riesgo evitado. Dos precisiones que cambian el resultado: debe aplicarse a todos los usuarios, no sólo a dirección y a TI, porque cualquier buzón sirve para enviar fraude interno; y debe aplicarse también a las cuentas de servicio y a las de administrador, que suelen quedar exentas "temporalmente".

El método importa. La aplicación Microsoft Authenticator con aprobación numérica resiste mucho mejor que un código por SMS, que es interceptable y vulnerable al cambio fraudulento de línea. Para las cuentas de administrador, lo correcto es una llave de seguridad física o passkey, que es resistente al phishing porque está ligada al dominio real.

Paso dos: acceso condicional, para que el MFA no sea un trámite

El acceso condicional evalúa cada intento de inicio de sesión y decide: permitir, exigir un factor adicional o bloquear. Es lo que convierte al MFA de una casilla activada en una política real.

Paso tres: cerrar lo que está abierto de fábrica

Un tenant recién creado no es un tenant seguro. Hay cuatro puntos de higiene que se revisan rápido y que suelen estar mal: el número de administradores globales, que debería ser mínimo y con cuentas dedicadas sin buzón de uso diario; la auditoría de buzones, que conviene verificar que esté activa porque sin ella no hay forma de reconstruir qué leyó o borró un intruso; la creación de reglas de reenvío automático hacia dominios externos, que es la primera cosa que hace un atacante y que se puede bloquear; y la autorización de aplicaciones de terceros por parte del usuario, que debería pasar por aprobación del administrador.

A eso se suma revisar la compartición externa de SharePoint y OneDrive: los enlaces de "cualquier persona con el enlace" son útiles y también son la fuga más silenciosa que existe.

Paso cuatro: detectar y contener

Asumir que tarde o temprano una cuenta caerá cambia las preguntas. Hay que poder notar el inicio de sesión imposible, el reenvío recién creado, el acceso desde un país nuevo, la descarga masiva de archivos. Entra ID y el portal de seguridad generan esas alertas; el problema casi nunca es que no existan, sino que nadie las mira.

Y hay que tener escrito el procedimiento de contención, porque se ejecuta bajo presión: revocar las sesiones activas de la cuenta —no sólo cambiar la contraseña, que no cierra la sesión robada—, restablecer los métodos de MFA, revisar y eliminar reglas de reenvío y delegaciones, revisar las aplicaciones autorizadas, y recién entonces reconstruir qué se vio y qué se borró, con el registro de auditoría y con el respaldo.

Dónde entramos nosotros

igeckoo implementa y opera esta configuración como parte de sus servicios administrados de ciberseguridad: MFA y acceso condicional en Entra ID, protección de equipos con Defender for Business, respaldo con Acronis y revisión periódica del tenant, con costo fijo mensual y soporte en español. La forma habitual de empezar es una evaluación del estado actual, que normalmente devuelve una lista corta y accionable.

Preguntas frecuentes

¿El MFA es suficiente por sí solo?

Es la medida más rentable, pero no es total: el phishing de tipo adversary-in-the-middle roba la cookie de sesión y pasa por encima del segundo factor. Por eso se combina con acceso condicional, dispositivos administrados y, en cuentas con privilegios, llaves de seguridad.

¿Qué hago primero si creo que una cuenta está comprometida?

Revocar las sesiones activas y restablecer los métodos de autenticación, no sólo cambiar la contraseña. Después revisar reglas de reenvío, delegaciones y aplicaciones autorizadas, y recién entonces evaluar qué información quedó expuesta.

¿Cuántos administradores globales debería tener?

Los menos posibles, con cuentas dedicadas que no se usen para el trabajo diario y con el segundo factor más fuerte disponible. Para tareas específicas conviene usar roles más limitados en lugar del rol global.

¿Desactivar la autenticación heredada rompe algo?

Puede afectar a clientes de correo antiguos, escáneres multifuncionales y aplicaciones que envían correo con SMTP básico. Se inventaría primero qué lo usa, se migra a autenticación moderna y después se bloquea.

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